Yo también tuve que hacerlo

Yo también tuve que hacerlo

Tú no lo recuerdas.

Yo, tampoco.

Pero cuando tú eras un bebé o cuando yo lo fui, ni tú ni yo comenzamos a andar sin más.

Primero gateamos.

O no.

Luego empezamos a mantener el equilibrio agarrándonos a la mano de mamá o papá ...

... o a cualquier cosa que tuviéramos cerca.

Poco a poco fuimos cogiendo seguridad hasta que llegó el día de esos primeros pasos sin ayuda de nadie.

¡Qué emocionante tuvo que ser!

Para mis padres, quiero decir ... porque de esas cosas los bebés no se acuerdan.

Pasó el tiempo e incluso nos atrevimos a correr.

Y sin ayuda de nadie ... ¡¡qué osadía!!

¿Y?

A ver ...

... la vida financiera de los humanos de la Tierra no es fácil.

Si además la vives sin "agarrarte" a alguien que te ayude en tus primeros pasos, menos fácil aún.

Algunos dan sus primeros pasos financieros muy jovencitos.

Otros muy tarde.

Y otros jamás los dan.

Es lo que hay.

Mira.

Mis alumnos son gente maja.

Primero porque han confiado en mí.

Eso es una (gran) responsabilidad para mí.

Segundo porque al hacerse alumnos han demostrado que tienen una inquietud por dar sus primeros pasos financieros.

Eso dice mucho de ellos.

Pero en los muchos años que llevo ayudando a la gente corriente como tú a poner en orden sus finanzas me he dado cuenta de algo.

A la gente le cuesta mucho arrancar.

Pasar a la acción.

Tenemos el conocimiento pero no lo aplicamos.

Sabemos lo que tenemos que hacer para que nuestro dinero crezca, y no lo hacemos.

Muchos alumnos de Dinero Creciente han acudido a mí después de terminar el curso y me han dicho:

"Pepe, necesito tu ayuda para poner esto en marcha".

Y a mi esto me parece genial.

No porque sea una fuente extra de ingresos para mí (que también) ...

... sino porque no hay nada de malo en pedir ayuda extra.

Si no puedes hacerlo tú solo por tu propia cuenta ...

... pues acudes a alguien que te ayude.

Es lo normal.

Al menos con los humanos de la Tierra.

Los de Pléyades, como mi peluquero, no lo tengo tan claro.

Bueno, si eres alumno de Dinero Creciente y necesitas ir de mi mano para tus primeros pasos financieros, me escribes y vemos qué podemos hacer.

Si no eres alumno, pues te toca esperar.

O no.

Hablemos.

Mañana, más y mejor.

Un saludo,

Pepe Díaz

P.D.: ¿De qué puede hablar un "no alumno" conmigo?

Pues como poder, podemos hablar de todo.

Del rey emérito y sus escarceos amorosos no me apetece demasiado.

Pero como poder, podríamos.

Lo lógico es que hablemos de tí.

De la situación de tus finanzas.

Y de cómo mejorarlas.

Eso sería lo lógico.

Si quieres, pues es ahí un poco más arriba.

Dónde pone "Hablemos".