Duplicar. Duplicar. Y duplicar.

Duplicar. Duplicar. Y duplicar.

Yo tengo un objetivo muy claro con mi dinero.

Duplicarlo cada cierto tiempo.

Duplicar está bien.

Pero no a cualquier precio.

Es decir, quiero duplicar mi dinero ... pero durmiendo a pierna suelta.

¿Quiero decir sin riesgos?

No.

Riesgos hay.

Siempre.

Pero si los tienes controlados y solo inviertes en aquellos productos cuyo riesgo vas a poder soportar, pues seguramente triunfarás.

Si no los tienes controlados o ni siquiera sabes a cuanto riesgo te estás exponiendo con tu actual cartera ... pues caca.

Mucha caca.

Mira.

La mayoría de los que dan el paso de olvidarse de los bancos se han decantado por los roboadvisors.

Y eso está genial.

La inversión indexada es sin duda de las mejores opciones que un inversor que quiera que su dinero crezca puede elegir.

Pero esconde algo que a muchos se les pasa por alto.

¿El qué?

Pues tengo un curso donde lo cuento.

Pero si quieres que hablemos de si lo que cuento en el curso es para ti o no, pues hablemos.

Hablemos.

Mañana, más y mejor.

Un saludo,

Pepe Díaz

P.D.: En el curso también enseño a duplicar tu dinero.

En principio cada 10 años.

En 30 años, duplicas, duplicas y duplicas.

Curiosamente duplicar 3 veces es tener 8 veces más de lo invertido.

Pues eso.

Si quieres aprender a duplicar, duplicar y duplicar.

Hablemos