A pie cambiado

A pie cambiado

Esta mañana me escribía un lector.

Estaba enfadado consigo mismo.

Es decir, con él.

No conmigo.

Con él.

Resulta que no quiso comenzar a operar en abril por miedo.

Y ha empezado a operar hace unos días también por miedo.

Y ahora, solo unos días después me dice que tiene miedo y no sabe si seguir operando o no.

Hablemos de miedos.

Porque sus tres miedos se escriben igual pero tienen orígenes distintos.

El miedo de abril era un miedo a que el mercado siguiera cayendo.

"Mejor no entro por si acaso sigue cayendo".

El miedo de finales de agosto era un miedo a seguir perdiéndose las subidas.

Después de apenas 4 meses de tu miedo anterior y de ver como aquello en lo que podías haber invertido ha subido un 40% o 60% te da miedo a ser el único tonto que no aproveche las subidas.

Y entonces compras.

Los americanos lo llaman la compra "FOMO" (Fear Of Missing Out).

Y de repente, tras haberte armado de valor y haber comprado, te encuentras con una caída de un 10% en apenas 6 sesiones.

Y te entra una sensación de incertidumbre y piensas:

"¿Tan importante soy que el mercado ha esperado justo a que yo entrara para ir a por mí y cazarme?".

No te vengas arriba que eres más insignificante que un grano de arena en el desierto del Sahara.

Al mercado no le importas tú.

Ni yo.

Ni nadie.

Pero se aprovecha de aquellos como tú que son incapaces de controlar sus miedos.

Mira.

En mi opinión no solicitada de hoy he de decirte que la mejor manera de controlar el miedo es adquiriendo conocimiento.

El conocimiento te da confianza y te permite saber que un grano de arena es simplemento eso.

Un grano de arena.

Y al desierto en su conjunto le importa un pimiento ese grano de arena por separado.

Esta mañana me ha escrito otro lector.

Este además es alumno.

Y en este caso me quería decir que estaba muy contento consigo mismo.

Es decir, con él.

¿Por qué?

Pues porque había sido capaz de aplicar lo que había aprendido gracias a mis cursos.

Y en lugar de asustarte con las caídas se había limitado a seguir lo que decía su plan.

Y su plan le decía que aproveche las caídas para destinar parte de la liquidez que va acumulando mes a mes.

¿Sabes qué rentabilidad extra da algo tan sencillo como eso?

Pues más o menos un 2% anual extra.

Si sabes la importancia que eso tiene en el largo plazo te estarás preguntando por qué no haces tú lo mismo.

Y si no sabes la importancia, pues cuanto antes adquieras el conocimiento para saberlo, mejor para tí.

Y para tu dinero.

Por cierto.

Tengo un curso.

Y enseño este tipo de cosas.

Y la consecuencia de aplicar lo que enseño es que tu dinero crece.

El tuyo.

No el del banco, ni el de tu vecino ni el de tu cuñado.

El tuyo.

Si eso te resulta interesante, pues agenda sesión y te explico si creo que encajamos en el binomio alumno-profesor.

Por cierto, hasta mañana tengo unas becas.

¿Por qué solo hasta mañana?

Pues porque mañana es el cumpleaños de mi madre.

Y las becas han sido una idea suya.

Si quieres saber más de qué va eso de las becas, dímelo.

Pero lo primero, agendar sesión.

Si quieres, claro.

Agendar sesión

Mañana, más y mejor.

Un saludo,

Pepe Díaz

P.D.: Lo bueno de tener un plan personalizado es que aprendes a que tus miedos desaparezcan.

Y cuando no tienes miedo, es imposible ir a pie cambiado.

Haces siempre lo que tienes que hacer.

Haces lo que dice tu plan.

Y punto.

¿Y tú?

¿Necesitas ayuda con tu plan?

Pues es aquí abajo.

Ayuda con mi plan